CLAVO, del lat. CLAVUS íd.
1.ª doc.: Cid.
DERIV.
Clava ‘cachiporra’ [A. Agustín, † 1586], tomado del lat. clava, emparentado con clavus en la ac. de ‘nudo en la madera’. Claval. Clavar [Nebr.], del lat. tardío CLAVARE íd., comp. enclavar y vid. Cuervo, Dicc. II, 165-8; ast. claviar ‘clavar’ (V); clavadizo; clavado; clavadura [Nebr.]; clavazón ‘conjunto de los clavos’ [1438, BHisp. LVIII, 88; Nebr.]. Clavel [1555, Laguna, como nombre de la planta; 1582, Fr. L. de Granada, para la flor], gall. caravel (Castelao 279.20; pero port. craveiro) del cat. clavell ‘flor del clavel’ [1460: J. Roig, n. 12343], llamada así por su olor análogo al del clavell ‘clavo de especia’ [1455], ac. qué a su vez procede del cat. ant. clavell ‘clavo de clavar’ (S. XIII) por comparación de forma2; fué común dar al clavel el nombre del clavo de especias, en los varios idiomas de Occidente, adonde el clavel se extendió desde Italia a principios del Renacimiento; Colón, Enc. Ling. Hisp. II, 224, documenta el cat. clavell ‘clavel’ desde 1406; por otra parte hay un caso de clavel en el ms. O del Alex. v. 1301. Según Sarm., Plinio llama clavus al eléboro: de ahí gall. orient. chaveiro y herba chaveira (o craveira?) (CaG. 140v, 145r2, 156v). Mozár. carónfal, caronfalía, junto a carónfala ‘clavo de especia’ (PAlc.), it. garòfano, fr. giroflée oc. girouflado (CARYÓPHYLLUM, -ATA), port. cravo, ingl. clove, alem. nelke, näglein; en España el clavel penetraría por la costa oriental, de aquí la extensión de la voz catalana, que también pasó al sardo cravellu; clavelito, clavelón. Clavellina ‘clavel de flores sencillas’ [Canc. de Baena, n.º 392, v. 49; 1439: Santillana, Proverbio 49, ed. Sevilla, 1530, fº 19rº 1; Celestina, edición de 1902, 18.32; Nebrija; PAlc.], del catalán clavellina ‘planta del clavel’ (igual acepción en Aragón: Borao), derivado del anterior.
Clavera. Clavero, ‘árbol que da los clavos de especia’. Clavete [APal. 112d], claveta, clavetear [1660, Zabaleta]. Clavillo, -ito.
Desclavar [h. 1460, Canc. de Stúñiga], vid. Cuervo, Dicc. II, 1001-2; desclavador.
Enclavar [Alex.], fué el vocablo común para ‘clavar’ hasta los SS. XV y XVI (todavía en Lope, Fr. L. de la Puente, Carlos Coloma; 1625), aunque ya el autor del Lazarillo, Santa Teresa, Cervantes y Góngora emplean clavar, y Nebr. y Fr. L. de León admiten ambos (Cuervo, II, 165ss.); siguió empleándose en el sentido de ‘introducir un clavo en la carne viva al herrar’ (J. Ruiz, Covarr., Terr., P. Isla); enclavación, enclavado, enclavadura, enclavazón, ant., desenclavar ant. (h. 1460, Crónica de don Álvaro de Luna). Y vid. CABRUÑAR.
CPT.
Gall. crabo o peixe crau ‘raia clavata’ (Sarm. CaG. 16r)
1 Es verdad que en lo antiguo existía el sinónimo priego y podría suponerse que clavo fuese préstamo latino tardío; pero aunque priego se halla ya en el S. XIII, su significado es genérico y puede valer no sólo por ‘clavo’ (priego de fierro), sino por ‘atadura’ en general. Clavo es ya frecuente en la época primitiva (Cid, Berceo, Alex., Fn. Gonz.).― ↩
2 Sin embargo, no debe descartarse la posibilidad de que el cat. y oc. clave(l) ‘clavo de especias’ venga del greco-lat. CARYOPHȷLLUM > *carvel(l) y que el influjo de CLAVUS sólo interviniera por etimología popular; entonces el cast. clavo, el alem. näglein, etc., serían calcos de la voz cat.-oc. ↩